


|
|
NNoo
EEssppeerreess
MMááss,,
HHooyy
eess
TTuu
OOppoorrttuunniiddaadd
En 1996 cuando yo llegué a este país, contando con apenas 7 años,
la máxima referencia
de fenómeno natural que conocía, se llamaba temblor de tierra (que
en mi país Colombia son
relativamente frecuentes), y de los cuales tengo recuerdos hasta
cómicos; y nunca me imagine
que la palabra huracán (o mejor el fenómeno), formaría parte de mi
vida cada año entre los
meses de mayo a noviembre. Mi primera experiencia con el, fue al
año siguiente que llegué, con
el huracán George, y ya he olvidado todos los que desde ese
entonces han pasado por aquí.
Hoy, ocho años después, creo que acabo de pasar el año con más
huracanes que he
podido ver en mi vida. Ya casi puedo decir que son parte de
nuestra cotidianidad; y es que ya son
tres los que han estado cerca de nosotros en el Sur de la Florida;
Jeanne, Iván, y Frances han
dejado destrucción, miseria, y desolación por donde han ido. Aquí
quiero hacer una pausa para
darle gracias a Dios por protegernos y amarnos tanto, pues aunque
muy cerca estuvieron, no
causaron tanto daño como a nuestros hermanos los Haitianos, y
varias islas caribeñas, pueblos ya
de por sí, azotados por el huracán de la miseria y la pobreza que
no tiene un periodo de acción,
sino que desde que empezó, no ha cesado de atacarlos. Pueblos hoy
con el agua, el fango, y sus
muertos y el hambre rodeándolos, acabando hasta con sus esperanzas
de un mañana mejor.
Yo en mi corazón siento que Cristo hoy me hace un llamado desde
esa Cruz, en la cual lo
pongo día a día con mis faltas consientes e inconscientes que es
como yo llamo al pecado de la
omisión, que es el que cometo cuando viendo a mi hermano sufrir
tragedias como ésta, sigo de
largo y siento que no es ni mi culpa ni mi responsabilidad. Hoy
ese Cristo me llama a ser sus
manos como el Cristo roto que llevo en mi pecho como encuentrista;
y no hay que ir muy lejos;
por donde voy, escucho el llamado de Cristo en mis hermanos, el
llamado a compartir un poquito
de lo mucho que Dios me da, al fin y al cabo todo me viene de Él,
y es Suyo; yo solo soy Su
administradora, y el día que deje este cuerpo terrenal y esté ante
Él, me va a preguntar qué hice
con lo Suyo… en resumen, me preguntará acerca del amor y la
caridad, y no le importará
cuántos títulos, propiedades, o riquezas tenía antes de venir,
porque ni una sola de esas riquezas
comprará un minuto de gloria a Su lado.
Pienso que hoy Cristo nos llama a ti, y a mi a ser testigos de Su
amor y Su misericordia
con nuestros hermanos donde hoy acecha la pobreza; Busca en tu
parroquia; seguramente El te
esta esperando, y joven… ¡SE HOY ESAS MANOS DE CRISTO! ES TU
OPORTUNIDAD!
TALVEZ NO VOLVAMOS A TENERLA Y NO PRECISAMENTE POR TRAGEDIAS QUE
OCURRAN EN EL MUNDO…
Gavy
Penagos
Nosotros
7
Encuentro # 139 de Muchachas
Elizabeth Gomez – Blessed Trinity
Nicole Rodriguez – St. Timothy
Diana Saavedra
Rebecca Resinos – Good Shepherd
Sisan Walker – St. Catherine of Sienna
Nicte De Leon – Our Lady of Lourdes
Michelle Novoa – St. Kevin
Anne Recinos – St. Timothy
Lily De Leon – Our Lady of Lourdes
Alixa Padilla
Fidelia Vasconcelos – St. John the Apostle
Daimy Aleman – San Lazaro
Christine Novoa – St. Kevin
Elizabeth Alonso
Aliana Ochoa – San Lazaro
Lily Valdes – San Lazaro
JJóóvveenneess
yy
SSuuss
PPaarrrrooqquuiiaass
Encuentro # 139
“Te He Llamado Por Tu Nombre…”
Encuentro # 139 de Muchachos
Rudy Rodriguez
David Liz
Alfredo Mejia – St. Brendan
Alexander Gomez – Blessed Trinity
Julian Recinos
Daniel Zamora – St. Agatha
Albert Gomez – Blessed Trinity
Guillermo Riveros
NNoo
EEssppeerreess
MMááss,,
HHooyy
eess
TTuu
OOppoorrttuunniiddaadd
En 1996 cuando yo llegué a este país, contando con apenas 7 años,
la máxima referencia
de fenómeno natural que conocía, se llamaba temblor de tierra (que
en mi país Colombia son
relativamente frecuentes), y de los cuales tengo recuerdos hasta
cómicos; y nunca me imagine
que la palabra huracán (o mejor el fenómeno), formaría parte de mi
vida cada año entre los
meses de mayo a noviembre. Mi primera experiencia con el, fue al
año siguiente que llegué, con
el huracán George, y ya he olvidado todos los que desde ese
entonces han pasado por aquí.
Hoy, ocho años después, creo que acabo de pasar el año con más
huracanes que he
podido ver en mi vida. Ya casi puedo decir que son parte de
nuestra cotidianidad; y es que ya son
tres los que han estado cerca de nosotros en el Sur de la Florida;
Jeanne, Iván, y Frances han
dejado destrucción, miseria, y desolación por donde han ido. Aquí
quiero hacer una pausa para
darle gracias a Dios por protegernos y amarnos tanto, pues aunque
muy cerca estuvieron, no
causaron tanto daño como a nuestros hermanos los Haitianos, y
varias islas caribeñas, pueblos ya
de por sí, azotados por el huracán de la miseria y la pobreza que
no tiene un periodo de acción,
sino que desde que empezó, no ha cesado de atacarlos. Pueblos hoy
con el agua, el fango, y sus
muertos y el hambre rodeándolos, acabando hasta con sus esperanzas
de un mañana mejor.
Yo en mi corazón siento que Cristo hoy me hace un llamado desde
esa Cruz, en la cual lo
pongo día a día con mis faltas consientes e inconscientes que es
como yo llamo al pecado de la
omisión, que es el que cometo cuando viendo a mi hermano sufrir
tragedias como ésta, sigo de
largo y siento que no es ni mi culpa ni mi responsabilidad. Hoy
ese Cristo me llama a ser sus
manos como el Cristo roto que llevo en mi pecho como encuentrista;
y no hay que ir muy lejos;
por donde voy, escucho el llamado de Cristo en mis hermanos, el
llamado a compartir un poquito
de lo mucho que Dios me da, al fin y al cabo todo me viene de Él,
y es Suyo; yo solo soy Su
administradora, y el día que deje este cuerpo terrenal y esté ante
Él, me va a preguntar qué hice
con lo Suyo… en resumen, me preguntará acerca del amor y la
caridad, y no le importará
cuántos títulos, propiedades, o riquezas tenía antes de venir,
porque ni una sola de esas riquezas
comprará un minuto de gloria a Su lado.
Pienso que hoy Cristo nos llama a ti, y a mi a ser testigos de Su
amor y Su misericordia
con nuestros hermanos donde hoy acecha la pobreza; Busca en tu
parroquia; seguramente El te
esta esperando, y joven… ¡SE HOY ESAS MANOS DE CRISTO! ES TU
OPORTUNIDAD!
TALVEZ NO VOLVAMOS A TENERLA Y NO PRECISAMENTE POR TRAGEDIAS QUE
OCURRAN EN EL MUNDO…
Gavy
Penagos
Nosotros
7
Encuentro # 139 de Muchachas
Elizabeth Gomez – Blessed Trinity
Nicole Rodriguez – St. Timothy
Diana Saavedra
Rebecca Resinos – Good Shepherd
Sisan Walker – St. Catherine of Sienna
Nicte De Leon – Our Lady of Lourdes
Michelle Novoa – St. Kevin
Anne Recinos – St. Timothy
Lily De Leon – Our Lady of Lourdes
Alixa Padilla
Fidelia Vasconcelos – St. John the Apostle
Daimy Aleman – San Lazaro
Christine Novoa – St. Kevin
Elizabeth Alonso
Aliana Ochoa – San Lazaro
Lily Valdes – San Lazaro
JJóóvveenneess
yy SSuuss
PPaarrrrooqquuiiaass
Encuentro # 139
“Te He Llamado Por Tu Nombre…”
Encuentro # 139 de Muchachos
Rudy Rodriguez
David Liz
Alfredo Mejia – St. Brendan
Alexander Gomez – Blessed Trinity
Julian Recinos
Daniel Zamora – St. Agatha
Albert Gomez – Blessed Trinity
Guillermo Riveros
NNoo
EEssppeerreess
MMááss,,
HHooyy
eess
TTuu
OOppoorrttuunniiddaadd
En 1996 cuando yo
llegué a este país, contando con apenas 7 años, la máxima referencia
de fenómeno natural
que conocía, se llamaba temblor de tierra (que en mi país Colombia son
relativamente
frecuentes), y de los cuales tengo recuerdos hasta cómicos; y nunca me
imagine
que la palabra
huracán (o mejor el fenómeno), formaría parte de mi vida cada año entre
los
meses de mayo a
noviembre. Mi primera experiencia con el, fue al año siguiente que llegué,
con
el huracán George, y
ya he olvidado todos los que desde ese entonces han pasado por aquí.
Hoy, ocho años
después, creo que acabo de pasar el año con más huracanes que he
podido ver en mi
vida. Ya casi puedo decir que son parte de nuestra cotidianidad; y es que
ya son
tres los que han
estado cerca de nosotros en el Sur de la Florida; Jeanne, Iván, y Frances
han
dejado destrucción,
miseria, y desolación por donde han ido. Aquí quiero hacer una pausa para
darle gracias a Dios
por protegernos y amarnos tanto, pues aunque muy cerca estuvieron, no
causaron tanto daño
como a nuestros hermanos los Haitianos, y varias islas caribeñas, pueblos
ya
de por sí, azotados
por el huracán de la miseria y la pobreza que no tiene un periodo de
acción,
sino que desde que
empezó, no ha cesado de atacarlos. Pueblos hoy con el agua, el fango, y
sus
muertos y el hambre
rodeándolos, acabando hasta con sus esperanzas de un mañana mejor.
Yo en mi corazón
siento que Cristo hoy me hace un llamado desde esa Cruz, en la cual lo
pongo día a día con
mis faltas consientes e inconscientes que es como yo llamo al pecado de la
omisión, que es el
que cometo cuando viendo a mi hermano sufrir tragedias como ésta, sigo de
largo y siento que
no es ni mi culpa ni mi responsabilidad. Hoy ese Cristo me llama a ser sus
manos como el Cristo
roto que llevo en mi pecho como encuentrista; y no hay que ir muy lejos;
por donde voy,
escucho el llamado de Cristo en mis hermanos, el llamado a compartir un
poquito
de lo mucho que Dios
me da, al fin y al cabo todo me viene de Él, y es Suyo; yo solo soy Su
administradora, y el
día que deje este cuerpo terrenal y esté ante Él, me va a preguntar qué
hice
con lo Suyo… en
resumen, me preguntará acerca del amor y la caridad, y no le importará
cuántos títulos,
propiedades, o riquezas tenía antes de venir, porque ni una sola de esas
riquezas
comprará un minuto
de gloria a Su lado.
Pienso que hoy
Cristo nos llama a ti, y a mi a ser testigos de Su amor y Su misericordia
con nuestros
hermanos donde hoy acecha la pobreza; Busca en tu parroquia; seguramente
El te
esta esperando, y
joven… ¡SE HOY ESAS MANOS DE CRISTO! ES TU OPORTUNIDAD!
TALVEZ NO VOLVAMOS A
TENERLA Y NO PRECISAMENTE POR TRAGEDIAS QUE
OCURRAN EN EL MUNDO…
Gavy
Penagos
|
|




 |